Segunda Audiencia Pública "Hacia el Parlamento del Mercosur. La voz de los ciudadanos en la integración", llevada a cabo en el Congreso Nacional el día 20 de junio de 2006.

 

-       En Buenos Aires, a los 20 días del mes de junio de 2006, a la hora 17 y 19.

 

Sr. Presidente (Argüello).- Queda abierta la reunión del día de la fecha. Tal como todos los presentes conocen  ha sido convocada por las tres comisiones especializadas de la Cámara que tienen competencia sobre los diversos aspectos que hacen a la constitución del MERCOSUR.

          Se encuentran presentes el señor diputado Atanasof, presidente de la Comisión Parlamentaria Conjunta del MERCOSUR,  el señor diputado Ricardo Jano, presidente de la Comisión MERCOSUR, y quien les habla, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores. Estas tres comisiones nos hemos puesto de acuerdo para impulsar este mecanismo de participación que nos permita cumplir con el objetivo de llenar este debate con las diversas voces –que no son las nuestras‑ de los actores que en los distintos aspectos hacen al proceso de constitución de un Parlamento para los países del MERCOSUR.

          En ese sentido quiero comentarles que la totalidad de lo dicho en esta audiencia será relevado por  el Cuerpo de Taquígrafos del Congreso, de manera tal que semanalmente después de cada audiencia vamos a poder tener acceso a la totalidad de las ponencias en las páginas de la Cámara.

          La audiencia de hoy está convocada en torno al eje de los mecanismos de transparencia y participación social en el proceso de constitución de un Parlamento para el Mercosur.

          Les doy entonces la bienvenida a todos los presentes.

          Gonzalo Santamarina tendrá a su cargo la coordinación de esta reunión de trabajo, que se regirá por el mecanismo que ustedes conocen y al que tuvieron acceso al momento de inscribirse para participar.

          Tiene la palabra el señor diputado Jano, presidente de la Comisión del Mercosur de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.

 

Sr. Jano.- Reitero la bienvenida que acaba de dar el señor diputado Argüello.

          Le doy mucho valor a esta audiencia, así como a la inaugural que se realizó donde funcionarios de la Cancillería hicieron una semblanza del Mercosur.

          Como más de una vez se ha definido, ésta es una política de Estado, quizás la única que haya llevado adelante la Argentina. Posiblemente ustedes coincidan conmigo en que en la década del 90 esta política de Estado no fue suficientemente atendida; algunos pensábamos que en ese momento había situaciones objetivas para salir, por ejemplo en la Argentina, de la convertibilidad sobre la base de los recursos con que contaban los países integrantes.

          Como cualquier unión de naciones, esto tiene sus idas y vueltas, cosas a favor y cosas en contra. Creo que en este momento están dadas las condiciones para que el Mercosur se convierta en una realidad mucho más tangible para todos. Es época de crecimiento en todos los países. Siempre hay novedades, como la incorporación de Venezuela.

          Quiero resaltar brevemente la importancia que tiene el Parlamento del Mercosur y dentro de éste la importancia de la participación ciudadana. Como dije en la audiencia anterior, éste es quizás el rasgo institucional más importante de los últimos años. Podemos coincidir en el diagnóstico de que los éxitos económicos de las sociedades están vinculados a las cualidades y calidades institucionales, así que éste es un paso adelante.

          Me parece que la iniciativa tomada desde las comisiones es muy buena, y no pretende bajar línea sobre una cuestión ni dar soluciones al respecto sino escuchar, en el marco de la complejidad de este tema, lo que las organizaciones quieren decir en esta materia.

          Por último, destaco la fundamental importancia institucional del Parlamento del Mercosur, porque por primera vez institucionalmente en el Mercosur se recogen también las voces de las oposiciones o minorías parlamentarias de los distintos países miembros; de modo que es importante tener esto en cuenta.

 

          Agradezco mucho la presencia y, como dijo el señor diputado Argüello, la idea es escuchar.

 

Sr. Coordinador (Santamarina).- Brevemente les voy a explicar la metodología de trabajo que vamos a adoptar para esta reunión. En primer lugar vamos a dar la palabra a los representantes de las instituciones que se han acreditado para participar en esta primera audiencia sobre el Parlamento del MERCOSUR. A cada orador vamos a pedir que realice su exposición en cinco minutos. Ponemos énfasis en el cumplimiento de esta pauta porque, de lo contrario, no vamos a poder llegar a tiempo con la finalización de esta audiencia pública.

          Los oradores también van a tener dos minutos de derecho a réplica, en caso de que así me lo soliciten.

          Todos tienen una hoja donde pueden formular alguna pregunta. Allí indican a quién se la dirigen y si vemos que en el transcurso de esta audiencia hay tiempo para ir contestándolas, así lo haremos.

          A continuación voy a leer el orden de los oradores. En primer lugar, tendremos la exposición del embajador Hugo Varsky, que es el representante especial para la integración y la participación social del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto.

          En segundo lugar, escucharemos la exposición del doctor Christian Gruenberg, director del Área de Transparencia de la organización CIPEC. Luego expondrá el doctor Horacio Esber, director de Derechos Sociales de la Defensoría del Pueblo de la Nación. A continuación, hará uso de la palabra la doctora Adriana Vázquez, coordinadora técnica del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil; luego, la doctora Cristina Calvo, directora del Area internacional de Cáritas; a continuación, el licenciado Simón Bestani, presidente de la Fundación Contemporánea; luego, el licenciado Alejandro Collia, asistente de programas de la Fundación Cambio Democrático y, por último, contaremos con el cierre del señor diputado Alfredo Atanasof.

          Tiene la palabra, en primer término, el embajador Hugo Varsky.

 

Sr. Varsky.- Estimadas amigas, amigos, diputados Argüello, Atanasof, miembros de la mesa: en primer lugar agradezco la invitación a este esfuerzo común que desde las organizaciones sociales y desde las instituciones públicas estamos desplegando para poder construir un Mercosur que sume nuestras capacidades, que nos dé un lugar en el mundo y que garantice la solución a los problemas de fondo de nuestros pueblos. Creo que con este esfuerzo de buscar el diálogo con las organizaciones y la sociedad en su conjunto vamos por muy buen camino.

          Simplemente quiero manifestar que la presencia masiva hoy aquí y en la audiencia anterior se suma al conjunto de actividades que se están realizando en el país, convocando a las organizaciones sociales, las que responden masivamente, construyendo un gran camino en común.

          Cuando en esta gestión nos encontramos en la Cancillería con el fenómeno de la construcción del Mercosur, veíamos que si la sociedad no estaba presente, si la gente no participaba, si no traía su problemática, íbamos a tener un Mercosur de superficie, sustantivamente comercial, clásico, pero no el Mercosur integral en el cual estamos todos comprometidos.

          Creamos este ámbito de la representación especial para la integración y la participación social y convocamos al Consejo Consultivo de la Sociedad Civil. Hoy son 1.132 las organizaciones que forman parte en el más amplio espectro; las organizaciones que representan a los sindicatos, empresas, pymes, agricultura familiar, academias, OGNs, organizaciones confesionales, etcétera, se han comprometido organizándose en comisión. Hoy hay veinticuatro comisiones ‑veo numerosos coordinadores‑ sobre temas específicos.

          Esto está avanzando de manera ordenada, sistemática y está creciendo, pero lo más importante que quiero trasmitirles es que también se está realizando en los otros países del Mercosur.

          Las organizaciones sociales en conjunto con los gobiernos, la Comisión Parlamentaria Conjunta del Mercosur y la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur hemos puesto en marcha una iniciativa que se llama Somos Mercosur, que nació en Uruguay sobre cómo llenar de ciudadanía el Mercosur.

          Quiero decirles que en la próxima Cumbre de Presidentes del Mercosur a realizarse el 20 y 21 de julio en Córdoba, habrá por primera vez un encuentro de la sociedad, de las organizaciones sociales y de Somos Mercosur con la consigna “Por un Mercosur Productivo y Social”.

          Quisiéramos tener la contribución de todos ustedes y que en todo este proceso de la Comisión Parlamentaria Conjunta del Mercosur con el Parlamento, podamos avanzar en esta acción común. Tenemos la certeza de que vamos por un camino adecuado, que estamos todos interesados y que tenemos mucho para aprender.

          Por eso, la flexibilidad será una de las herramientas. Tenemos que aprender a construir este diálogo porque respetándonos y construyendo vamos a poder contribuir seriamente a ese Mercosur que pretendemos sea el de todos.

 

Sr. Coordinador (Santamarina).- Tiene la palabra el doctor Christian Gruenberg de CIPPEC.

 

Sr. Gruenberg.- En cinco minutos voy a intentar enfocarme en una sola idea. Se trata del acceso a la información pública.

          Me parece que si la discusión de hoy tiene que ver con cómo debería ser el Parlamento del Mercosur y, específicamente como dice el título que nos convoca sobre “Mecanismos de Transparencia y Participación Social del nuevo Parlamento Mercosur”, desde el punto de vista de una ONG como es CIPPEC y desde el punto de vista de la participación ciudadana, el insumo fundamental y casi excluyente es el acceso a la información pública.

          Hay sesenta y tres países en el mundo con leyes nacionales de acceso a la información pública y ninguno de los países que componen el Mercosur tiene alguna de estas leyes. Argentina se autoexcluyó el año pasado cuando el Congreso no hizo mucho para evitar que el proyecto de ley perdiera estado parlamentario.

          Hay algunas iniciativas por parte de los poderes  ejecutivos de Argentina y de Chile de regular el acceso a la información pública pero falta la iniciativa de los parlamentos del Mercosur para demostrar la voluntad política y madurez no sólo de la clase política sino también de la sociedad civil, al sancionar leyes que garanticen un amplio y seguro acceso a la información pública.

          Por lo tanto, me parece que si lo que estamos discutiendo es cuáles son las características que debería tener un Parlamento del Mercosur, primero se debería evitar reproducir las debilidades en cuanto al acceso a la información pública que tienen los Parlamentos nacionales de los países que componen el Mercosur. En segundo lugar, un fuerte compromiso con el acceso a la información pública, que es el insumo básico para poder hablar de transparencia y de participación ciudadana.

          Además, el tema de las nuevas tecnologías también es básico para un Parlamento del nuevo milenio. Tenemos suficiente evidencia empírica que demuestra que mejora la participación ciudadana el acceso a la información pública, reduce la corrupción, etcétera. Por lo tanto, también tendría que ser incorporada a la discusión de hoy.

          Para no extenderme demasiado, me voy a conformar con fijar una sola idea que tiene que ver con el acceso a la información pública, y más específicamente con un régimen que garantice el acceso a la información pública de todos los ciudadanos del Mercosur.

          Esto no sólo va a generar beneficios en términos de gobernabilidad sino también para el sector privado, como ya ha sido probado empíricamente a través de distintos estudios.

          Desde mi punto de vista quería dejar en claro hoy que hay un déficit de acceso a la información pública en la región y por lo tanto el nuevo Parlamento debería fijar  un nuevo estándar que es el que debería regir para los países que componen el Mercosur.  De esta manera con este nuevo estándar de acceso a la información pública debería  arrastrar a los demás parlamentos del MERCOSUR a garantizar justamente la transparencia y el acceso a la información pública.

 

Sr. Coordinador (Santamarina).- Tiene la palabra el doctor Horacio Esber, director de Derechos Sociales de la  Defensoría del Pueblo de la Nación.

 

Sr. Esber.- En primer lugar, quiero agradecer a los miembros de las tres comisiones que me han invitado a esta reunión.

          En segundo lugar, quiero excusar al doctor Eduardo Mondino, defensor del pueblo, porque se encuentra en México en la reunión preparatoria de la Asamblea Anual de la Federación Iberoamericana del Ombudsman.

          En realidad nosotros creemos que esta etapa fundacional del bloque regional, particularmente del bloque del Mercosur y su necesidad de fortalecimiento, nos da la oportunidad de incorporar a las organizaciones civiles. Esto es así porque desde la experiencia de la Defensoría y en ella misma, en las investigaciones que hemos realizado, por lo general la sociedad civil ha tenido una alta incidencia. También lo tuvieron las organizaciones no gubernamentales y las universidades. En cada una de las investigaciones que pudieron haber visto, ha tenido alta incidencia la participación de la sociedad civil. Creemos que esto podría repetirse en el Parlamento del Mercosur. Nosotros entendemos que frente a los desafíos que presenta la sobremodernidad de la aceleración de la historia y la cuestión de la multiplicidad de acontecimientos que los gobiernos deben enfrentar, no son suficientes los gobiernos por sí solos para dar respuestas. Por lo tanto, creemos que debe haber una pluralidad de actores que estén capacitados para dar la respuesta.

          Creemos que sería sumamente importante la creación de un espacio en el ámbito del bloque del Mercosur donde las organizaciones institucionales y civiles tengan una participación directa. Lo acaba de decir el miembro preopinante, cuestiones como las que trajo él al debate deberían tener un ámbito institucional en el bloque donde debatirse.

          Creemos que la creación de una comisión de estas características diría yo que va a apuntalar la idea de transparencia y participación. La transparencia no estaría medida en términos de corrupción, sino en cuanto y fundamentalmente a la calidad de los dictámenes que pueda producir las leyes, convenciones y declaraciones del Parlamento del Mercosur, ya que estaría expresando  no sólo la voluntad, sino el saber de estas organizaciones y de sus respectivas especificidades.

          La creación de una comisión de este tipo representaría también un avance en nuestra calidad democrática.

Los países de nuestra región, después de las penosas tiranías que hemos sufrido, han avanzado y consolidado una democracia que hoy sin duda la podemos calificar de formal o procedimental, y debemos avanzar hacia una democracia mucho más participativa. Creemos que este mecanismo de participación de la sociedad civil en general, junto con las audiencias públicas, los referendos y las consultas populares, son maneras de avanzar hacia una democracia mucho más participativa.

          Para concluir y dar un ejemplo de lo que he venido expresando, el sábado pasado el suplemento Ñ del diario “Clarín” publicó un nota titulada “El mundo se achica para los emigrantes”. Como dije, estamos en la etapa fundacional del bloque del Mercosur y el tema de las migraciones es fundamental. En esa nota, cuya lectura humildemente me permito recomendar porque es bastante completa en sus apreciaciones, se presentan los desafíos que afrontan particularmente los países centrales, receptores de migración.

          Entiendo, y muchas veces así lo hemos puesto en práctica en la Defensoría, que cuando se tocan estos temas no puede estar ausente la voz de los directamente afectados por las decisiones que se toman; en este caso, los migrantes. Entidades como la Organización Internacional de Migrantes ‑OIM‑ deberían tener un espacio institucional donde poder aportar sus ideas, sus conocimientos, y evitar que, como pasa hoy en países europeos o incluso en Estados Unidos, se sigan erigiendo muros para contener la inmigración, como en la frontera entre México y Estados Unidos, o en la de España y Marruecos. Además, hay que evitar esta nueva condición de trabajadores huéspedes, que son los que emigran a un país y cuando terminan su trabajo deben volver a su país de origen.

          Creo que éste es un buen ejemplo, para terminar mi exposición respetando los cinco minutos asignados, de cómo participando y convocando a las organizaciones que conocen del tema, los resultados que puedan obtenerse serán seguramente mejores que los que se obtendrían sin su participación.

 

Sr. Coordinador (Santamarina).- Les recuerdo que pueden ir preparando sus preguntas, que vamos a pasar a retirar en breve.

          Tiene la palabra la doctora Mariana Vásquez, coordinadora técnica del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil.

 

Sra. Vásquez.- Voy a cambiar el tipo de presentación con respecto a las que se hicieron hasta ahora, porque pertenezco al Consejo Consultivo de la Sociedad Civil y el embajador Vásquez ya hizo una exposición, breve pero contundente, sobre el trabajo que estamos haciendo. Dado que en el llamado se nos piden propuestas concretas y ésta es una reunión de trabajo, voy a concentrarme en un aporte puntual referido a la competencia del Parlamento sobre difusión y conocimiento masivo del proceso de integración del Mercosur.

          Desde el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil hace varios años que estamos trabajando sobre tres ejes: capacitación, información y organización. En ese marco y en el de la iniciativa más importante que ya comentó el embajador Vásquez, “Somos Mercosur”, estamos encaminando un programa integral de formación e integración regional y Mercosur, que vamos a presentar oficialmente en la Cumbre de Presidentes en julio.

          Este programa tiene como núcleo central un curso virtual de formación en integración regional, que es mitad virtual y mitad presencial, con una parte muy profunda sobre acceso al conocimiento de lo que es el Mercosur, en una forma autodidáctica, y otra parte con apoyo de tutores.

          Los objetivos de este curso tienen que ver con varios puntos; por un lado, igualar saberes en toda la ciudadanía de la región con respecto a lo que es el proceso de integración, distribuidos en cinco temas: trayectoria del Mercosur, funcionamiento, proceso de profundización del Mercosur, los espacios de participación social en el proceso de integración ‑hay un módulo específicamente concentrado en el tema de participación social y ciudadana en el proceso de integración‑, y las ciudades en el Mercosur, cómo los distintos territorios han participado en diversas formas en el proceso de integración.

          Entonces, un objetivo es igualar saberes con respecto al proceso de integración; un segundo objetivo es informar; el tercero es capacitar, cualificar la participación, que todos conozcan en toda la región ‑a nivel federal y a nivel regional‑ qué es el Mercosur, por qué es tan importante este proyecto estratégico que los cuatro y ahora cinco países comparten, y por qué es importante que todos sepamos cuáles son sus beneficios y cuáles son las formas de participar en el proceso de integración. Por último, como objetivo más ambicioso, queremos contribuir a la creación de una identidad regional.

          Con esta presentación la intención es hacer una propuesta concreta para que en esta reunión de trabajo podamos elaborar un plan conjunto para difundir este curso, para desde Somos Mercosur poder trabajar con el Parlamento y difundir juntos esta iniciativa.

          Fundamentalmente, ésta es mi propuesta. Desde el Consejo Consultivo de Somos Mercosur estamos trabajando en forma conjunta con todas las organizaciones sociales que forman parte, con la red de Mercociudades, con la Coordinadora de Centrales Sindicales, con cooperativas del Mercosur, y mi propuesta aquí es que lo hagamos juntos.

 

Sr. Coordinador (Santamarina).- Vamos a contar ahora con la exposición de la directora del Area Internacional de Cáritas Nacional, Cristina Calvo.

 

Sra. Calvo.- Agradezco a las autoridades de las respectivas comisiones de la Cámara de Diputados por esta invitación. Sin duda, la construcción de la región es la gran tarea política del presente siglo para las naciones del Mercosur, pero es evidente que este proceso está atravesando por muchas trabas de tipo político, social, cultural, económico, jurídico, que nos ponen en la urgencia de discernir cuáles son las orientaciones más compatibles con una visión de desarrollo humano integral y sostenible, que es lo que deseamos como país y como región.

          Esto nos lleva a poner en discusión –como estamos haciendo en este momento‑ la necesidad de cambiar los ejes que habitualmente se tratan en términos arancelarios y comerciales, hacia una visión sustantiva en términos de ciudadanía, valores, equidad e inclusión.

          Quiero señalar brevemente cuáles son los frentes prioritarios sobre los que tenemos que actuar para lograr la deseada integración latinoamericana.

          Desde el punto de vista económico-social, necesitamos saldar la deuda social con las mayorías excluidas. En segundo lugar, debemos colocar la centralidad del trabajo como clave de la autorrealización humana. En tercer término, el desarrollo integral y sustentable, incluyendo, por supuesto, el cuidado del medio ambiente.

          Desde el punto de vista político, debemos abocarnos al mantenimiento y la defensa de la democracia, el Estado de derecho, la gobernabilidad, y hasta una redefinición de nuestra soberanía. Ya estamos hablando de una soberanía ampliada, que no suplanta a la de nuestras propias naciones sino que las supone y las trata de reunir en comunidad.

          Desde el punto de vista cultural, debemos tener en cuenta el derecho no sólo de las personas sino también de los pueblos a su propia cultura, dándose transformaciones desde el diálogo y la interacción y no por dominación de unas sobre otras, llegando también a constituir un imaginario colectivo latinoamericano.

          El solo hecho de señalar estas pistas da la idea de la magnitud de lo que estamos afrontando, y que no podemos reducir la resolución de estos temas a cuestiones puramente instrumentales sino que tenemos que revisar desde qué matriz de pensamiento es que vamos a armar nuestras estrategias.

          Por eso, considero que a la sociedad civil, a la ciudadanía, no se nos puede asignar solamente la tarea de efectuar el control social o la de asegurar transparencia.

Creo que concretamente por la importancia que tiene el futuro de los pueblos y de las próximas generaciones, debemos tener incidencia en la definición de las estrategias de integración, en la formulación de políticas públicas nacionales y regionales y también en la generación y aplicación de las reglas de juego porque en definitiva son las que van a afectar nuestros valores e intereses. Necesitamos instituciones que posibiliten esta mediación y participación.

          Para concluir quiero decir que nuestra región y nuestros pueblos se encuentran en una interdependencia creciente que nos puede llevar hacia la fragmentación o a ser realmente naciones hermanas. Creo que se trata de una relación que no va a ser completa si no está caracterizada por el respeto, la comprensión y la cooperación solidaria.

          Tenemos que convencernos de la necesidad de esto y ponernos a trabajar para poder rectificar el rumbo.

 

Sr. Coordinador (Santamarina).- Tiene la palabra el licenciado Simón Bestani, presidente de la Fundación Contemporánea.

 

Sr. Bestani.- Esta es una contribución grande a la participación ciudadana en los temas públicos y políticos que hacen a nuestro país y al Mercosur.

          Lo primero que quiero situar es qué es lo que entendemos nosotros como Parlamento del Mercosur y algunas deficiencias que éste tendría. Le faltarían dos cosas esenciales para cualquier Parlamento: el mandato directo del soberano y la fijación del presupuesto; es decir, poder votar los gastos y contribuciones que se le van a hacer a los soberanos.

          En este caso el soberano son cinco países miembros ‑con la incorporación de Venezuela‑ y no el pueblo del Mercosur ‑por ahora inexistente‑, con lo cual ahí hay un tema.

          El otro tema es que el Parlamento del Mercosur va a animar a los ciudadanos a acercarse y a participar en la medida en que tenga mayor peso y entidad. El peso y la entidad que tiene el Parlamento europeo es que puede decidir sobre el presupuesto de la Unión Europea que sí tiene incidencia sobre los ciudadanos. Es decir, cuánta plata se gasta para equiparar áreas de desarrollo dentro de la Unión Europea. El Parlamento Europeo tiene poder sobre miles de millones de euros. En este caso, en un principio, en el Parlamento del Mercosur no sería así.      

          Igualmente es muy importante que se avance; las naciones avanzan así y a veces los tiempos de los procesos de integración no son los que uno quisiera.

          Este Parlamento estaría integrado por diputados elegidos por los pueblos de los países miembros. Es decir, yo no puedo votar un diputado venezolano o brasileño, aunque exprese mejor mis ideas que los diputados argentinos. Este es un tema importante para no caer en la utopía y pedirle demasiadas cosas al Parlamento y después criticarlo por lo que no nos puede dar.

          Sí creo que se puede hacer mucho en legislación común. Hay temas que creo que todos los países del Mercosur estamos dispuestos a ceder a una entidad supranacional como son políticas culturales, educativas, tecnológicas, medio ambiente, migraciones ‑o libre circulación de personas‑, derechos humanos e infraestructura común. Creo que sobre estos temas sí podría legislar el Parlamento del Mercosur a condición de que sea Cámara de iniciación.

          La segunda Cámara, el Senado, podrían ser los Congresos nacionales. Ante una ley del Parlamento del Mercosur, sobre todo de migración, se debe realizar la ratificación en los parlamentos nacionales y así tendría plena vigencia. Podríamos establecer alguna mayoría especial, en el sentido de que si lo aprueban cuatro parlamentos, tiene vigencia para todos los países miembros, por ejemplo.

          En otros temas se puede hacer una gran labor en declaraciones e informes. Sería extraordinario tener informes sobre la situación de los derechos humanos en el Mercosur de una institución de peso moral como va a ser nuestro Parlamento común. Si bien no tendrá un impacto inmediato, será orientativo sobre hacia dónde queremos los hombres del sur que marche nuestra realidad.

          Lo mismo sucedería con declaraciones exhortativas a los gobiernos para corregir determinados problemas. Esto puede funcionar.

          En este sentido, puede ser el sistema de audiencias, o hearing, como existe en los Estados Unidos, que no es tanto  una audiencia pública como las que he vivido en la ciudad de Buenos Aires, que son anárquicas y donde todos se arroguen la voz del pueblo. Es casi inevitable que uno tome el micrófono en estas audiencias y diga lo siguiente: “El 90 por ciento de la gente piensa que…”.  No sabemos si esto es así. Hay que ser más serios en las organizaciones de nuestra sociedad civil, o sea que las ONG sean realmente esto y no instituciones que viven de la prebenda del Estado. Por lo tanto, con buena calidad de ONG y de representantes en los ámbitos industriales, por ejemplo, sindicales y culturales, se pueden hacer hearings en las comisiones para tener informes que permitan mejorar la visión de largo plazo de nuestro sistema político.

 

Sr. Coordinador (Santamarina).-  Tiene la palabra el señor Alejandro Collia, representante de la Fundación Cambio Democrático.

 

Sr. Collia.-  La Fundación Cambio Democrático agradece la posibilidad de estar aquí presente. En ocasión de esta primera audiencia pública, quisiéramos presentar nuestra propuesta idea de diálogos multisectoriales transfronterizos.

          Los procesos de integración tienen una multiplicidad de dimensiones, entre las cuales nos gustaría enfocarnos en el territorio y los actores.  Las fronteras interiores del Mercosur, que tienen una extensión de 5.776 kilómetros, son el ámbito geográfico donde se concentran la mayor cantidad de intercambios e interfases de la integración, como también la zona donde los impactos del proceso de integración son más visibles.

          En el Mercosur, las áreas de frontera suman veintitrés con una población aproximada de 1.450.500 en ciudades de más de 50.000 habitantes. Estas áreas geográficas  representan sistemas  territoriales complejos, por la conformación de microregiones y la metropolización de las ciudades de frontera.

          En las zonas de frontera existen densas redes de relaciones interpersonales, comerciales y de parentesco y por otra parte las fronteras continúan siendo barreras migratorias, económicas, identitarias, para sus habitantes.  Son también áreas donde se hacen más visibles los conflictos y los estigmas que permean las relaciones cotidianas de los grupos sociales locales.

          Entonces, para que se dé una real internalización social del proceso de integración, se debe trabajar sobre la construcción de la integración desde bases locales y ciudadanas. La democratización del proceso de integración, a su vez, sienta bases para facilitar la implementación de los acuerdos macro que se desarrollan en los ámbitos nacionales y del mercado común. Esto nos llama a reflexionar sobre la importancia de impulsar instancias de participación y diálogo en las zonas de frontera.

          El desarrollo de proceso de diálogo multisectorial desde el nivel local entre ciudades fronterizas del Mercosur es nuestra propuesta ligada a la implementación efectiva del artículo 4 inciso 8 del Protocolo Constitutivo del Parlamento del Mercosur que insta a este organismo a “organizar reuniones públicas sobre cuestiones vinculadas al desarrollo del proceso de integración”.

          Estos espacios fomentarán la implementación de múltiples vías, dado que involucraría la participación de los actores políticos, sociales y económicos locales de frontera. Se trata de procesos de diálogo entre la ciudadanía y los gobiernos locales de ciudades de frontera vecinas, donde a través del diálogo se logre la identificación participativa de problemáticas transfronterizas y se desarrollen posibles líneas de acción, articuladas a través de las fronteras nacionales, a fin de de brindarles una solución concertada.

          Estos espacios, a su vez, podrían responder a la falta o debilidad de coordinación entre jurisdicciones locales para la resolución de problemas públicos emergentes, propios de su calidad de frontera interior en un proceso de integración.

          El diálogo multisectorial transfronterizo es el vínculo que consideramos necesario para involucrar más a la ciudadanía en aras de consolidar y profundizar el Mercosur, y es uno de los canales por los cuales la caja de resonancia del Parlamento se hace eco en la ciudadanía frente a la institucionalidad intergubernamental con capacidad decisoria del Mercosur.

          También hay que agregar la preexistencia de los comités de frontera, que son foros de coordinación bilateral intergubernamentales a nivel nacional, que es otro de los puntos de anclaje de estos espacios de diálogo que proponemos a los mecanismos de articulación de lo local con lo nacional y regional, y al sistema formal de toma de decisiones.

          Para finalizar, proponemos a las tres comisiones replicar estas audiencias públicas en las zonas de frontera, porque esto seguramente enriquecerá esta iniciativa y dará mejores elementos de reflexión para la constitución y gestión parlamentaria en el Mercosur.

 

Sr. Coordinador (Santamarina).-   Tiene la palabra la doctora María José Lubertino, de la Asociación Ciudadana de los Derechos Humanos.

 

Sra. Lubertino.- Muchísimas gracias a los diputados Argüello, Atanasoff, Jano y Rosso, que nos han invitado a participar de esta audiencia pública.

          Creo que estamos en un momento histórico, donde las organizaciones no gubernamentales que venimos participando desde la recuperación de la democracia en los espacios de monitoreo y control social, y de los espacios internacionales que se han ido generando durante estos años, podemos dar fe al menos de dos cosas.

          En primer lugar, podemos dar fe de que desde la recuperación de la democracia hasta ahora nunca hubo una gestión que abriera los espacios para la participación de la sociedad civil como ha ocurrido ahora con el activísimo trabajo del embajador Varsky, pues en todas las áreas, en todos los temas, hemos podido vivir la incorporación de las organizaciones no gubernamentales a las distintas delegaciones oficiales, en un intercambio muy fluido con muchos de los funcionarios públicos en distintos temas.

          Tal vez esto se ve más en temáticas sociales y de derechos humanos, y debería ser también creciente en las temáticas económicas, porque hasta ahora está asociada la idea de que la representación de la sociedad civil en temáticas económicas es exclusivamente limitada a los empresarios o a los sectores de la economía. Creo que debemos ir interactuando, quienes tenemos algunas cosas para decir desde los espacios de los derechos humanos o desde los espacios más sociales, con quienes hasta ahora han venido participando más activamente de las delegaciones que tienen que ver con los temas ‑entre comillas‑ duros de la economía. En ese sentido, me parece que parte de la intervención de la doctora Calvo va en la misma dirección.

          En segundo lugar, quienes venimos participando en ámbitos internacionales también podemos dar fe de que las posiciones que va asumiendo el Mercosur y el Mercosur ampliado son seguidas con ciertas expectativas en los ámbitos internacionales y que estamos en una coyuntura en la cual ‑a pesar de que ni los argentinos ni el Mercosur somos el ombligo del mundo‑ muchas de las cosas que planteamos y hacemos, y los posicionamientos que estamos asumiendo en el ámbito de la OMC, en el comercio internacional pero también en los foros de debate internacional de otros temas, como derechos humanos, son escuchados con cierta atención y fijan posiciones que a veces pueden ser acompañadas por otros países latinoamericanos, o incluso fijan posiciones e interactúan con los ejes que a veces ponen otras potencias, que sí deciden en el juego grande de la política internacional. Entonces, es un momento más que oportuno y es importante la constitución del Parlamento.

          Como nos invitan a hacer propuestas concretas, quiero señalar algunas cuestiones que me parecen importantes.

          Nos parece que deberíamos ir cuanto antes a una elección directa de parlamentarios del Mercosur. Más allá de que no se puedan elegir los parlamentarios venezolanos, nos alcanzaría con que pudiéramos elegir aunque sea a los representantes argentinos del Parlamento del Mercosur de manera directa.

          Estamos en una coyuntura complicada porque, si bien los presidentes del Mercosur gozan de apoyo popular, es innegable que estamos ante una crisis de representación política y una crisis de los partidos políticos. Esto no es ni bueno ni malo sino que es una situación de cambio que se está produciendo en cuanto a la representación política partidaria en la región, que hace que muchas veces algunas decisiones de representación, a la hora de ver cómo se representa indirectamente en ese Parlamento del Mercosur, no se sabe si está dando cuenta o si es fiel reflejo de los cambios que se están produciendo día a día en nuestra vida política. Esto no sucede solamente en la Argentina sino también en otros países de la región.

          Entonces, me gustaría que cuanto antes fuéramos hacia una elección directa de los parlamentarios del Mercosur. También aspiraría a que hubiera una representación paritaria de varones y mujeres, y ya que tenemos un buen ejemplo en Chile, donde hay una presidenta mujer e igual cantidad de ministros varones y mujeres, al crear una nueva institución estaríamos en condiciones de darle una impronta nueva, avanzar sobre estas cuotas restringidas que tenemos actualmente e ir hacia una representación paritaria.

          Muy brevemente, voy a hacer algunas otras sugerencias. Más allá de que acompaño la idea de la necesidad de tener acceso a la información, me parece que es importante que el voto sea nominal, tal como se acaba de lograr en esta Cámara de Diputados.

          También es importante que las reuniones de las comisiones y de las sesiones puedan ser públicas. Las distancias se van a encargar de dificultarnos la participación, porque por más que las sesiones sean públicas, los jujeños no vienen a escuchar lo que se discute en Parlamento Nacional en la ciudad de Buenos Aires. De manera tal que debemos tratar de hacerlo lo más abierto posible; debemos facilitar la articulación de las organizaciones no gubernamentales para que sea donde fuere que sesione el Parlamento del Mercosur, las organizaciones que estén allí se puedan ver representadas a través de otras.

          Por otra parte, creo que las audiencias tienen que ser obligatoriamente públicas cuando se van a tratar temas que puedan tener algún impacto social o ambiental sustantivo, y al ser un Parlamento unicameral, tiene que haber doble vuelta luego de estas audiencias públicas, tal como sucede en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

          Por último, confío en que puede haber una legislación común en muchos de los aspectos que aquí se han mencionado, pero también creo que en materia de derechos  humanos lo que debería hacer este Parlamento del Mercosur es levantar el piso. A veces hay circunstancias por las cuales algunos de los países del Mercosur no han firmado tratados que los otros sí han firmado, y creo que nosotros tenemos que ir trabajando sobre la base de la hipótesis de un consenso y un acuerdo tal que si un país no ha firmado un tratado, tiene que aceptarlo si la mayoría lo ha hecho, para tratar de estar todos con un piso más elevado en materia de derechos humanos.

 

Sr. Coordinador (Santamarina).- Antes de ceder la palabra a la doctora Lucrecia Cardoso quisiera pedir que los que tengan alguna pregunta formulada levanten la mano para que las pasemos a retirar.

          Tiene la palabra la doctora Lucrecia Cardoso, coordinadora de la Comisión de Juventud e Integración del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil.

 

Sra. Cardoso.- Voy a contar una experiencia bastante concreta y una iniciativa que estamos preparando en el marco de la iniciativa Somos Mercosur para la Cumbre de Presidentes que se va a desarrollar en Córdoba.

          La experiencia que voy a contar es la de una de las veinticuatro comisiones que tiene el Consejo, que es la Comisión de Juventud e Integración, que convoca a referentes jóvenes de las organizaciones y a organizaciones que trabajan con jóvenes a discutir los proyectos de integración regional de los que nuestro país es parte.

          Cuando surge esta iniciativa en el marco del Consejo nos dimos cuenta de que había redes de participación social ‑lo que llamamos organizaciones sociales regionales‑, vinculadas a determinados sectores articuladas regionalmente, como son la coordinadora de productores de agricultura familiar del Mercosur, la coordinadora de centrales sindicales de Mercosur y distintos tipos de organizaciones o experiencias de integración como mercociudades vinculadas al desarrollo local y a la integración.

          Como los referentes jóvenes de las organizaciones y las organizaciones que trabajan con jóvenes  atraviesan estos sectores, vimos que lo más productivo del espacio tenía que ver con la generación de espacios de discusión, de consensos y de síntesis sobre el proyecto de integración regional que todos queremos.

          Trabajamos dos años en las líneas de trabajo que tiene el Consejo vinculadas a la información para articular la participación concreta de esos referentes y el primer ejercicio que hicimos fue lograr el consenso de lo que sería la sección nacional de estos referentes. Firmamos un documento entre más de setentas referentes de organizaciones para presentarlo ante el grupo Mercado Común.

          A partir de ahí se sucedieron experiencias vinculadas a la formación, seminarios, articulación de la participación, por ejemplo la Cumbre de Iguazú, la Cumbre de Europreto, seminarios regionales de referentes de juventud como fue “Mercosur 2020”, pensando que la dirigencia de este proyecto de integración regional estaba expresada por los referentes de las distintas organizaciones, tanto del sector agrario como sindical, ONGs o distintos tipos de expresiones de organización de la sociedad civil.

          A partir de ahí trabajamos en documentos sobre temas de debate muy actuales como la reforma institucional, la creación del Parlamento del Mercosur y avanzamos en lo que vendría a cristalizarse en la propuesta de un seminario paralelo a la Cumbre de presidentes.

          Esta jornada de trabajo, que es en el marco de la iniciativa Somos Mercosur y el seminario “Mercosur Productivo y Social”, tiene que ver con la discusión de la creación de un espacio de representación institucional para la juventud y que vincule a su vez a los miembros del Poder Ejecutivo con misiones y funciones sobre la temática. Pero también que impulse a estos referentes de organizaciones sociales y regionales que nosotros consideramos la mayor experiencia de articulación regional ‑como son la coordinadora de productores de agricultura familiar, la coordinadora de central de sindicales del Conosur y mercociudades‑ a discutir sobre la agenda que tendría esta reunión especializada. Es decir, no la creación de un espacio institucional per se sino como la necesidad de ese proceso de discusión que venimos dando hace más de dos años.

          La interacción entre estas redes produjo una agenda más rica en espacios como éste que tienen que ver con ejercicios de síntesis para lograr un proyecto de integración regional del que todos seamos parte y que nos contenga.

          Esto dio como resultado una de las consecuencias más ricas de esta experiencia. Otra de las consecuencias tiene que ver con integrar la lógica de la integración regional a los cuadros jóvenes. Es decir, que estos referentes de cuadros dirigentes jóvenes de los distintos sectores agrarios, sindicales, productivos, ONGs, etcétera, incorporen en su práctica cotidiana y en su lógica de formación a la dimensión de la integración regional. Es decir, la defensa de un proyecto de integración regional que los contenga.

          Esta es la iniciativa que traemos. Desde ya los invitamos a participar y a interactuar con esta reunión. La Comisión de Juventud de Integración y las veinticuatro comisiones del Consejo están a disposición de este espacio.

Sr. Coordinador (Santamrina).- Tiene la palabra el doctor Gustavo Gamallo, de la Red Interamericana para la Democracia.

 

Sr. Gamallo.- Quiero hacer un breve comentario respecto a lo que se dijo. Deseo llamar la atención respecto de la existencia en el marco de los estados americanos del conjunto de directrices que regulan de manera previsible la participación de la sociedad civil.

          En 1999 se aprobaron estas reglamentaciones que permiten a las organizaciones tener claro cuáles son sus derechos y obligaciones y tener acceso al conjunto de información que proviene de la organización y tener participación también de la discusión sustantiva sobre los temas que se van tratando en cada asamblea general o en cada una de las comisiones asociadas a la organización.

          La recomendación o sugerencia era llamar a consideración de las autoridades del futuro Parlamento del Mercosur que este tipo de directrices que están vinculadas a la OEA sean también ‑como decía Lubertino‑ el piso a través del cual se pueda construir efectivamente un proceso de participación agregado.

          Para citar un ejemplo reciente, durante abril y mayo se realizó la Convención Interamericana contra la Xenofobia, el Racismo y otras formas de discriminación. Durante dicha reunión, se realizó una página web que estuvo recibiendo recomendaciones y aportes de las organizaciones sobre el punto. Son algunas de las posibilidades concretas con las cuales se puede hacer la discusión del conjunto de los ciudadanos y asociaciones de los distintos países sobre los temas sustantivos que puede llegar a tratar el Parlamento oportunamente.

          Para resumir, en 1999 se aprobaron estas directrices para la participación de las organizaciones de la sociedad civil en el seno de la OEA que le dieron derechos y oportunidades a las organizaciones de manera previsible y reglamentada, de manera que todos estén al tanto de las posibilidades de cada uno.

          Esto no solo involucraba a las organizaciones en su conjunto, es decir a los órganos de gobiernos, sino a sus estados miembros. Es de reconocer  que generalmente  ha sido mucho más permeable la OEA a los estados miembros ante estas actividades y que las organizaciones no siempre han sabido aprovechar las oportunidades que se presentaron. Me parece importante tomar este ejemplo. Todos los países del Mercosur son parte de la OEA. Es una de las posibilidades de participar de los hechos sustantivos.

 

Sr. Coordinador (Santamarina).- Dado que ha finalizado la ronda de oradores, vamos formular las preguntas que me han acercado.

          La primera pregunta, dirigida a la licenciada Mariana Vázquez, la formula la representante del Foro de Mujeres del Mercosur.  Dice lo siguiente: “Los cambios políticos que se han producido en la región en los últimos años constituyen una barrera importante para avanzar en la integración. ¿Cómo cree que se puede complementar la representación y la participación directa desde ONG que como la nuestra desarrollamos actividades en los cuatro estados parte y que estas acciones y políticas contribuyan al proceso en el que estamos involucrados?

          Otra pregunta la realiza la representante de Mujeres en Acción y está dirigida al doctor Esber, de la Defensoría del Pueblo de la Nación. Primero propone que la   Comisión de Participación de la Sociedad Civil que se propuso, debería tener el rango suficiente para que las propuestas de la sociedad civil sean tratadas, no como sucede hoy en ambas cámaras legislativas nacionales donde entran por mesa de entradas, se les da número como proyecto de particulares y nunca se trata en comisiones.

          La pregunta que hace es qué mecanismos implementaría para solucionar esto en el futuro en el caso del Parlamento del Mercosur.

         

Sra. Vázquez.- Gracias por la pregunta que se ha formulado. Quisiera decir varias cosas respecto a esto. En primer lugar debemos partir del presupuesto de que los mecanismos de representación política y directa, en cualquier instancia o espacio político, particularmente en los procesos de integración, son complementarios.

          Partiendo de este presupuesto, podemos afirmar que el Mercosur tiene serios déficit en ambas dimensiones, tanto en lo que tiene que ver con la representación política como en la participación directa.

Reconociendo la participación en distintos niveles desde la básica y necesaria vinculada a la transparencia y la información como la capacidad de incidir sobre las políticas públicas de integración que se tomen en los cuatro países o en el Mercosur.

          El Mercosur tiene serios déficit en varios aspectos: tiene un déficit importante en cuanto a su estructura institucional vinculada al accountability o rendición de cuentas; nadie sabe bien quiénes toman las decisiones, cuándo, con qué fundamento, etcétera. Tenemos un problema de cultura institucional de la integración, que tiene que ver fundamentalmente con dos cuestiones: con la cultura de la reserva ‑aproximadamente el 60 por ciento de las normas del Mercosur tienen carácter reservado, lo cual es inadmisible‑, y tenemos un problema de cultura institucional que tiene que ver con la falta de visión regional. No hay dispositivos institucionales aún, y el Parlamento puede ser uno de los más importantes que se ha creado, que tenga la capacidad de generar un espacio común de búsqueda del consenso y de definiciones políticas en el proceso de integración.

          Estos son algunos de los déficit, que no puedo profundizar más porque no quiero excederme del tiempo. La situación del Mercosur es delicada con respecto a estos temas, y este espacio es el que nos permite discutirlos, generar diagnósticos y tratar de hacer propuestas.

          En ese sentido, creo que debemos tener acciones y estrategias concretas en las dos dimensiones, tanto en lo que tiene que ver con la representación política como con la participación directa, y vincular ambas dimensiones. El Parlamento es fundamental con respecto a crear un espacio de representación política común, y además representación política de la diversidad. Los Poderes Ejecutivos que nos han representado en el Mercosur en los últimos quince años no representan la diversidad bajo ningún punto de vista; eso sólo pueden hacerlo las asambleas parlamentarias, no como única instancia pero sí como instancia privilegiada.

          Pero el Parlamento también tiene que crear mecanismos amplios y fundamentales de participación directa, vinculados a la forma en que los legisladores toman sus decisiones. Si no hay mecanismos de participación directa tampoco alcanza. Esto implica crear esos mecanismos tanto en la reglamentación del protocolo que crea el Parlamento como en todos los órganos, decisorios o no, del proceso de integración.

          Nuestra propuesta es que, por ejemplo, las organizaciones de la sociedad civil conozcan con una mínima antelación cuál es la agenda de cualquier reunión de trabajo que haya en el marco del Mercosur, sea con carácter decisorio o no; que haya un plazo para presentar propuestas; que los órganos del Mercosur tengan la obligación de considerar esas propuestas y dar una respuesta, en algunos casos dependiendo del tema, de la institución, etcétera, con carácter obligatorio, es decir, que exista la obligación de dar respuesta a las propuestas de las organizaciones de la sociedad civil.

          Todas estas cuestiones deben ser consideradas en este espacio, en Somos Mercosur, en el Parlamento. Tenemos un problema serio y creo que éste es el mejor espacio para resolverlo.

 

Sr. Esber.- En principio la doctora Vásquez se anticipó y ha dado respuesta a la pregunta formulada. En general la propuesta que traemos desde la Defensoría justamente apunta a evitar que suceda lo que expresó la persona que formuló la pregunta; es decir, que las propuestas no caigan en saco roto sino que sean tratadas. Por eso dije al principio de mi exposición que en esta etapa fundacional es muy importante que se traten estos temas.

          Creemos que hay muchos mecanismos, que deberán debatirse oportunamente, pero se deben tener en cuenta fundamentalmente dos ideas fuerza: que ese espacio institucional creado tenga carácter permanente y sea parte, a través de una comisión, del Parlamento del Mercosur, un órgano por donde pasen previamente los temas a tratar, donde la sociedad civil, las universidades en general, cualquier organización libre del pueblo, las organizaciones no gubernamentales, puedan expresarse allí y que se emita un dictamen.

Y fundamentalmente hay un tema –también mencionado por la doctora Vázquez‑ que no es menor, y es que los dictámenes que se produzcan en esta comisión necesaria y obligatoriamente sean tenidos en cuenta por los parlamentarios a la hora de producir su trabajo. Incluso, justamente si estamos hablando de vocación democrática y de participación, que estos dictámenes también puedan ser eventualmente refutados. Lo que no puede pasar es que sean sencillamente ignorados. Por eso insisto en que ésta es una muy buena oportunidad para institucionalizar realmente la participación.

          La doctora Lubertino habló de crisis de representación. Eso lo estamos viendo cada vez más frecuentemente en los últimos diez o quince años. No creo que sea patrimonio de los países de Latinoamérica. En Europa estamos asistiendo a esa crisis de representación: veamos, si no, lo que ha pasado en Francia.

          De manera tal que estos movimientos de apertura y avance hacia una democracia menos procedimental y más participativa probablemente nos acerquen hacia mecanismos de representación mucho más válidos.

          Creo haber dado respuesta a la pregunta. La discusión sobre cuáles son esos mecanismos debe ser motivo de debate, por supuesto con la participación de todos.

 

Sr. Coordinador  (Santamarina).- Llegó una reflexión que vamos a compartir. La hizo Marcelino Cayuqueo, presidente de la organización Futa-Traw del Gran Parlamento Indígena.

Dice así: “¿Por qué no se implementan todas las leyes? La Constitución dice que las leyes son obligatorias para todos los ciudadanos extranjeros radicados o no. Nosotros tenemos una ley, la 23.302, de política indígena, que hace veintiún años que no se implementa. Está sancionada y reglamentada, y desde hace quinientos años nuestra dignidad la tenemos bien clara, así como nuestra cosmovisión.”

          También tenemos una pregunta formulada por María José Lubertino, de la Asociación Ciudadana por los Derechos Humanos, dirigida al embajador Varsky. Dice así: “¿Las ONG podemos participar en la Cumbre de Presidentes? ¿Podemos organizar algo para Somos Mercosur en la temática de las mujeres?”

 

Sr. Varsky.- De eso se trata: de cómo resolvemos la participación.

          Quiero aprovechar la pregunta para hacer dos comentarios que nos puedan ayudar a entender los caminos. El primero es que la experiencia de cómo construir la participación y el rol del Parlamento en el Mercosur es algo que tenemos que inventar nosotros. Todos los antecedentes como el de la Unión Europea u otros ejemplos corresponden a realidades diferentes. Estamos construyendo la integración para ocupar un lugar en el mundo desde los países de donde venimos, desde el subdesarrollo, desde la inequidad. Para eso hay que tener en cuenta que estos espacios internacionales, así como nos ayudan a sumar capacidades, nos ayudan a generar grandes consensos, porque las banderas históricas son diferentes. A un brasilero o a un venezolano no le importan los matices que tenemos entre una organización y otra. Quieren los grandes temas, así como lo queremos nosotros. Y el de equidad de género, por ejemplo, es uno de esos grandes temas que cruzan al conjunto de los países.

          Entonces, ¿cómo hacemos para que eso se vuelque en la Cumbre? La primera cuestión que logramos es que a partir de ahora haya un espacio permanente de lo social en las cumbres.

          También estamos inventando cómo construir eso. Escucharemos con gusto a las organizaciones que quieran participar. Estamos priorizando a las organizaciones regionales ‑que mencionaba hace un momento la señora Cardoso‑ para tratar de ir armando ese espacio.

Pero como tenemos mucho para hacer, solamente lo hacemos en contacto directo con las organizaciones. Lo que no caben dudas es que en Somos Mercosur tenemos que estar todos.

          Creo que el Parlamento da un mensaje de participación ciudadana que no da ninguno de los otros espacios. Por eso nuestra idea es la de poder trabajar muy cerca y en común.

          Como decíamos en algún momento, el tema de la participación social le importa a los gobiernos, a las organizaciones sociales y a la ciudadanía pero son planos distintos y entre las organizaciones sociales y las instituciones tenemos mucho por hacer para llegar a la ciudadanía en su conjunto. Tenemos alianzas específicas y creo que en ese sentido el Parlamento puede jugar un rol orientador y convocante.

 

Sr. Coordinador (Santamarina).- Antes de hacer el cierre a este ciclo de audiencias y de dar la palabra al diputado nacional Alfredo Atanasof quisiera agradecer las adhesiones que nos han llegado hasta el momento apoyando este ciclo de audiencias: del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica Argentina, de la delegación de la Unión Europea en la Argentina, de la Fundación Contemporánea y de la Universidad Nacional de 3 de Febrero.

          Quisiera hacer una aclaración práctica para las próximas audiencias: cuando hagan su inscripción a través del e-mail, por favor consignen claramente en calidad de qué participan en la audiencia. Todos pueden ser oradores, sólo tienen que consignarlo. De esa forma nos facilita mucho la organización del evento y la administración del tiempo.

          Tiene la palabra el señor diputado Atanasof.

 

Sr. Atanasof.- En principio quiero sumarme al agradecimiento que hicieron los señores diputado Argüello y Jano por la presencia de todos ustedes. Se han hecho aportes muy interesantes que serán de mucho valor en el trabajo que estamos desarrollando.

          Quiero reiterar una vez más el título de esta primera convocatoria: “Mecanismos de Transparencia y Participación Social del nuevo Parlamento Mercosur”. Sin ninguna duda son dos cuestiones que a todos nos preocupan sobremanera y queremos escuchar la voz de todos para poder avanzar.

          Uno de nuestros principales desafíos es hacer un Parlamento al servicio de los ciudadanos. Creo que lo que nos decía Hugo Varsky sobre garantizar la solución a los problemas de nuestros pueblos es muy interesante. Pensamos que el Parlamento es un canal y un ámbito verdaderamente apropiado para eso.

          Con Hugo Varsky venimos trabajando desde hace muchos años en Somos Mercosur y de allí surge esa frase que algunos presidentes han adoptado que es “llenar de ciudadanía al Mercosur” y éste verdaderamente es un camino para hacerlo.

          Con respecto a lo que decía el doctor Christian Gruenberg ‑de CIPPEC‑ del acceso a la información pública, también debo decirles que nosotros queremos dar transparencia al Mercosur con esa iniciativa del Parlamento. Queremos generar los canales efectivos para recibir demandas y para facilitar el acceso a la información de los ciudadanos y sabemos que en este momento es casi nulo. Esta es una de las cuestiones que también pretendemos llevar adelante.

          En relación con lo que también nos planteaba Gruenberg sobre la presencia de tecnología, quiero comentarles que es un tema que nos interesa mucho. Sería muy difícil desarrollar un Parlamento regional si no tuviésemos una plataforma tecnológica apropiada.

          En ese sentido, nuestro interés por crear una plataforma tecnológica apropiada fue tenida en cuenta en otros acuerdos regionales. La Unión Europea nos está ayudando para que podamos desarrollar una plataforma tecnológica que pueda dar respuesta a estas inquietudes.

          El señor Esber nos hablaba de la necesidad de participación de las organizaciones de la sociedad civil, claro que el Parlamento es un vehículo sin ninguna duda apropiado para que allí todos los actores políticos, sociales, económicos, mayorías y minorías puedan expresar sus inquietudes.

          Mariana Vázquez nos contaba acerca de su curso virtual. Creo que esto debe ser destacado en el sentido que en el Mercosur se trabaja más de lo que muchos se imaginan. A veces no tienen tanta visibilidad las acciones que se hacen en materia de Mercosur, pero son muchas y es mucha la gente que está trabajando en el tema. Nos decía que la pretensión era contribuir a la creación de una identidad regional. Verdaderamente ese es el gran desafío desde el punto de vista cultural, político, social. No solamente las cuestiones económicas, como algún otro de los expositores  planteó.

          Precisamente Cristina Calvo decía que sin abandonar las cuestiones arancelarias, que seguramente son importantes, debemos ocuparnos también de la ciudadanía, de los valores, de la equidad, de la inclusión, del medio ambiente y de otras tantas cuestiones que son tan importantes.

          Nos decía Cristina de la necesidad, para que la ciudadanía y las organizaciones de la sociedad civil puedan incidir, de la participación de las políticas públicas a través del proceso electoral  que se dé para la designación de los parlamentarios del MERCOSUR, ese será sin ninguna duda un camino apropiado.

          El señor Simón Bestani nos hablaba de dos cuestiones verdaderamente muy puntuales: el mandato directo y el presupuesto.

          Yo debo contar alguna intimidad. Cuando estábamos trabajando para crear el protocolo del Mercosur, después de que los presidentes le dijeron a los parlamentarios ”señores hagan el protocolo”, había dos cuestiones centrales del debate. Nosotros tuvimos que ir avanzando en la medida de lo posible. Ya habíamos llegado a un punto donde las posibilidades eran hacer un protocolo o mantenernos aferrados a ideas absolutamente válidas  como la del presupuesto y la de la representación directa.

          Ustedes imaginen que el proceso consistía primero en debatir con los parlamentarios, después en el mercado común, y posteriormente, los presidentes tenían que dar su opinión. Era un camino difícil y complicado. Entonces la decisión de los parlamentarios de los cuatro países fue la siguiente: busquemos mecanismos que nos permitan avanzar y no nos olvidemos de estos temas para volver a plantearlos más adelante.

          En materia de mandato directo, ustedes habrán visto que el protocolo establece un punto a partir del cual esto debe ponerse en funcionamiento porque también allí era necesario tener en cuenta la legislación electoral de cada uno de los países. Hay que ajustar la legislación electoral en cada uno de los países para luego ponerlo en funcionamiento.

          En materia de presupuestos, si bien este Parlamento no va a cumplir la función que cumple el Parlamento europeo en ese sentido, sí va a recibir al presidente  pro témpore al momento de asumir y lo va a despedir. Le va a preguntar qué va a hacer durante estos seis meses y luego preguntará si cumplió con lo que había prometido.

          Agrego un tema más al que planteaba que es el tema de la paridad o de la representación. Algunos de los países planteaban una representación absolutamente proporcional a la cantidad de habitantes, otros países plantearon una proporcionalidad acotada porque sino el Parlamento se hubiese convertido en una comisión del Parlamento de Brasil y otros países plantearon una representación paritaria en una primera etapa para luego ir modificando este tema.

          Alejandro Collía nos hablaba del diálogo multisectorial transfronterizo, lugar donde se ve con más nitidez cómo funciona y avanza ese proceso de integración. Nos planteaba también la posibilidad de replicar las audiencias en otras zonas, incluso de frontera.

          Ustedes saben que los días 21 y 22 de julio se llevará a cabo la cumbre presidencial en la provincia de Córdoba. Los días 19 y 20 vamos a estar los parlamentarios de los cuatro países allí reunidos, como se hace habitualmente, para elevar luego a los presidentes el resultado del debate. Entonces, para el día 19 de julio por la tarde hemos convocado a una audiencia pública de estas mismas características en la ciudad de Córdoba, para que allí también podamos discutir con la sociedad civil de esa zona los temas que son de interés. Por supuesto la intención no es detenernos en Córdoba sino ir caminando por otros lugares del país para seguir debatiendo.

          María José Lubertino nos hablaba de la importancia de que hoy el Mercosur tuviera más aporte, más participación, y ésta es una realidad que no se ve solamente en la Argentina. Creo que debemos coincidir en que desde el año 2003 o fines de 2002 en los cuatro países se comenzó a observar un interés mayor al que existía antes sobre las cuestiones relacionadas con el Mercosur. Esto provocó episodios y acontecimientos claros y concretos que están a la vista.

          También nos hablaba de la elección directa y quedó claro ya cuál es la intención.

          En materia de derechos humanos ‑que es otro tema que también mencionó María José‑ es importante destacar que el Protocolo del Parlamento del Mercosur prevé un informe periódico y un relevamiento acerca de la situación de los derechos humanos en los países miembros. Le asignamos al tema de los derechos humanos un rol muy importante al momento de confeccionar este protocolo.

          Me hubiese gustado hacer algunos comentarios acerca de las exposiciones del resto de los participantes, pero me avisan que es hora de dar por finalizada la audiencia pública, así que pido disculpas al resto de los expositores.

          Para finalizar quiero señalar que nuestra intención, como decía Jorge Argüello, es escucharlos a ustedes, porque queremos oír a todas las organizaciones y a cuantas personas podamos. Hoy estamos recogiendo estas propuestas que ustedes nos hacen, y vamos a seguir recogiéndolas. Tengan la seguridad de que nuestra intención es que haya un Parlamento que no sea sordo, que tenga los oídos bien abiertos, que podamos aprovechar esta oportunidad para poder constituir un buen Parlamento regional.

          Reitero que este debate va a estar a disposición de todos a través de Internet para que puedan acceder a él. Y el 19 de julio estaremos en Córdoba discutiendo una vez más estos temas. Muchas gracias. (Aplausos.)

 

Sr. Presidente (Argüello).- Damos por finalizada esta audiencia pública.

 

- Es la hora 18 y 44.